Mantenimiento de maderas en el exterior





Las carpinterías de madera (puertas y ventanas), las tarimas de exterior, las vigas de los porches… Sufren considerablemente la acción de los elementos y los cambios de temperatura, y al final terminan por agrietarse y decolorarse.

La solución tradicional en muchos lugares era aplicar aceite de linaza (mejor cocido para favorecer su secado), un producto completamente natural y no tóxico que nutre las fibras e impermeabiliza el material. Si bien esta solución es válida, en la actualidad también hay aceites de otros tipos, como el de tung (muy resistente, de origen chino) o las mezclas de aceites a base de maderas tropicales.

Los barnices de poro abierto son otra estupenda solución para proteger las maderas situadas en fachadas, jardines o terrazas. Estos productos no crean película exterior, sino que penetran en la madera aportando sólo color (si se desea) y protección. Al no dejar capa externa, ésta no se agrieta ni se desprende, como ocurre con otros barnices. A pesar de su considerable resistencia, es importante renovar su aplicación por lo menos una vez cada dos años, y más si la casa está situada cerca del mar o en zonas donde las temperaturas puedes llegar a ser extremas.

Si las maderas se han decolorado y además de protegerlas, queremos recuperar su belleza, podemos aplicar un barniz de poro abierto del color adecuado: nogal, caoba, roble… Y si vamos a utilizar aceite de linaza o similar para barnizarlas, también podemos colorear este producto añadiéndole un poco de tinte madera al disolvente (hay que hacer pruebas y contar la cantidad de producto que se añade por si tenemos que repetir la mezcla; se puede hacer a base de tapones), o bien pintura al óleo de colores tipo madera (sombra natural, sombra tostada, tierras…)

via: deco Estilo. Com

Que te pareció???